
EL PROYECTO
El diseño de todo el
complejo busca constituir un homenaje a nuestras culturas precolombinas, en
especial la Diaguita-Inca, propia del norte chico. Es así como se intenta
una fusión de elementos de peso que emergen orgánicamente del suelo y
pertenecen a él, con otros livianos que hablan de una arquitectura
contemporánea ascendente y relacionada con el cénit.
La luz tiene un rol fundamental dentro del proyecto buscando graduarla para
lograr en el usuario una actitud de introversión ante la inmensidad del
cosmos.
La cúpula representó todo un desafío de ingenio puesto que es un diseño
original que combina un movimiento automático de rotación con uno manual de
apertura de ventanas.
